5,0 / 5 en Google · 25 reseñas reales

Terapeuta y psicóloga en Badalona

Acompañamiento PsicoBioConsciente para entender qué te pasa y vivir con más coherencia

Te acompaño a comprender tu funcionamiento interno y a salir de patrones con una mirada integradora, clara y profunda. Un espacio para dar sentido a lo que sientes, piensas y haces, y pasar del caos interno a una vida con más calma, claridad y autonomía.

Mi mirada y mi forma de acompañar

No trabajo para “arreglarte”. Trabajo para ayudarte a recuperar el orden interno que ya existe en ti.

Muchas de las personas que llegan a mi consulta llevan tiempo intentando entender qué les pasa. A menudo conocen el “que” y el “porqué” de lo que viven… y, aun así, siguen sintiéndose atrapadas en lo mismo. Y es que el cambio no ocurre solo en la mente.

Mi enfoque integra cuerpo, mente y emoción desde una mirada práctica, profunda y experiencial. Nace de años de estudio, práctica profesional y también de un recorrido personal de observación y transformación interna. No me interesa quedarme en la teoría, sino ofrecerte herramientas y comprensiones aplicables a la vida real.

En este espacio, el objetivo no es seguir dándole vueltas a lo que te pasa, sino aprender a escucharte de otra manera. Mi trabajo es acompañarte a desarrollar más orden, modulación emocional y autoacompañamiento, para que puedas regularte y confiar cada vez más en tus propios recursos.

Mi función es ofrecerte la didáctica, la estructura y la presencia necesarias para que dejes de intentar arreglarte… y empieces, por fin, a habitarte.

0 %

de mis pacientes se sienten más seguros.

0 /5

calificación promedio según mis pacientes.

0 %

de nuestros clientes se siente más optimista.

El proceso: del desorden interno a una vida con más coherencia

Un recorrido para salir del automático, comprender tus patrones, volver al cuerpo e integrar una forma más consciente de vivirte y relacionarte.

Observar con curiosidad

El proceso empieza cuando puedes parar y mirar lo que te pasa sin identificarte del todo con ello. Aprender a observar pensamientos, emociones, reacciones y patrones con más curiosidad y menos juicio abre un espacio interno nuevo: más claro y menos automático.

Comprender y resignificar

No basta con notar que algo te pasa: necesitamos entender qué sentido tiene, de dónde viene y qué está sosteniendo ese patrón. Aquí empezamos a leer tu historia, tus automatismos y tus formas de protección para que lo que hoy te bloquea deje de vivirse como algo confuso o “sin sentido”.

Volver al cuerpo y habitar la experiencia

El cambio no ocurre solo en la mente. Cuando aprendes a salir del análisis constante y vuelves al cuerpo, empiezas a escuchar de otra manera tu biología, tu sistema nervioso y lo que realmente estás sintiendo. Esta fase te ayuda a recuperar presencia y una conexión más profunda contigo.

Integrar tu mundo interno

No se trata de eliminar partes de ti, sino de comprenderlas e integrarlas. La exigencia, el miedo, la vulnerabilidad, la necesidad de control o tus distintas voces internas dejan de vivirse como enemigas y empiezan a encontrar un nuevo lugar. Ahí aparece más modulación emocional, más claridad y una relación interna más amable.

Vivir con más autonomía, adultez emocional y coherencia

El objetivo no es depender del proceso, sino construir una manera más consciente de estar contigo y con los demás. Esta fase implica transitar mejor lo que sientes, salir de reacciones más automáticas, poner límites con más claridad y relacionarte desde un lugar más adulto, más libre y más coherente contigo.

La metodología: los cimientos que sostienen el cambio

Una forma de acompañarte que une profundidad, claridad y experiencia para que el cambio no se quede solo en entender, sino que pueda encarnarse y traducirse en tu día a día.

Presencia y escucha profunda

La transformación necesita un espacio donde pueda aparecer lo esencial. La presencia, la escucha y el ritmo son la base sobre la que se construye todo lo demás.

Cuerpo, biología y sistema nervioso

El cambio no ocurre solo en la mente. El cuerpo y el sistema nervioso también hablan de tu historia, de tus mecanismos de protección y de cómo atraviesas lo que vives.

Consciencia, compasión y resignificación

No se trata solo de darte cuenta de lo que te pasa, sino de poder mirarlo sin juicio y comprender el sentido de aquello que hoy te bloquea o te desborda.

Didáctica, estructura y orden

Poner palabras, mapas y estructura a lo que vives te ayuda a entender tu funcionamiento interno y a integrar cambios reales en tu vida cotidiana.

Autonomía y soberanía

El objetivo no es que dependas del proceso, sino que desarrolles recursos, criterio interno y una forma más consciente de decidir y relacionarte contigo.

Porque, en el fondo, no se trata solo de sentirte mejor: se trata de aprender a vivir de otra manera, con más coherencia, más verdad y más libertad interna.

Formas de acompañarte en este proceso

No todas las personas necesitan lo mismo ni empezar por el mismo lugar. Por eso he creado distintas formas de acompañamiento para que puedas acercarte a este trabajo según tu momento vital, la profundidad que necesites y la manera que mejor encaje contigo.

Píldoras y recursos online

Una forma accesible de empezar

Recursos prácticos y transformadores para empezar a comprender tu funcionamiento interno, reconocer patrones y dar los primeros pasos hacia cambios concretos en tu día a día. Ideales si quieres conocer mi enfoque, empezar a tu ritmo o incorporar herramientas antes de profundizar más.

Talleres y programas grupales

Profundizar y sostenerte en comunidad

Espacios vivenciales y formativos donde la comprensión se une a la experiencia. El grupo no solo acompaña: también espeja, amplía y ayuda a integrar lo que vas descubriendo, con más práctica y más profundidad.

Acompañamiento individual

Un espacio 1:1 para procesos más profundos

Una forma de acompañamiento más personalizada para momentos en los que necesitas una mirada más ajustada a tu historia, tu ritmo y tu momento vital. Aquí el trabajo es más específico y más centrado en la raíz de lo que hoy necesitas comprender y transformar.

Testimonios reales de pacientes

Después de una búsqueda de terapia, la vida me llevó a cruzar el Atlántico para dar con Eva. Y no puedo estar más contenta qué sea ella quien me acompañe en este camino del encuentro y descubrimiento. Disponible a la era digital, empática con los primeros encuentros y abierta a compartir parte de ella. Desde Miami con mucho cariño.
Graciela Vera
Clienta
Estoy realizando una terapia familiar con mi madre. Eva nos está ayudando a entendernos, comunicarnos, sanar, trabajar el dolor y entendernos como adultas. Sus sesiones son muy completas, ella es muy profesional, empática y comprensiva. Merece la pena trabajar con ella, muy recomendable. Gracias por tu ayuda Eva!
Eli Peiró
Clienta
Eva es una terapeuta que tiene una visión muy holística y una gran capacidad para volver a ponerme los pies en la tierra cuando me pierdo. Su sonrisa te contagia y al mismo tiempo te da todo el espacio que necesitas para desahogarte. ¡Solo la puedo recomendar!
Ayelen Nomadic
Clienta
Excelente profesional. Su acompañamiento está siendo fundamental en etapas muy difíciles de mi vida. Lo que más valoro es que no solo ofrece herramientas para resolver situaciones concretas, sino que me ayuda a comprender y aprender sobre mi, mis emociones y como gestionarlas.
CAROLINA montoya
Clienta
Después de muchos años perdiendo el tiempo y el dinero me recomendaron a Eva y fue todo un acierto. Por fin empiezo a ver avances. Muy recomendable, ojalá la hubiese encontrado antes.
Marta Perelló Munté
Clienta
Gran profesional, me ha ayudado mucho en un momento delicado de mi vida. Nunca podré agradecer el haber estado a mi lado.
Miguel Angel Román
Cliente

Cuando te escuchas, todo empieza a ordenarse

El proceso terapéutico no consiste en “arreglarte”, sino en comprenderte, cuidarte y reconectar contigo.

Reflexiones y recursos sobre autoconocimiento y bienestar

Pregunras Frecuentes

No. Muchas personas empiezan terapia porque se sienten desbordadas, cansadas o confundidas, aunque “en teoría todo esté bien”. La terapia no es solo para cuando hay una crisis grave, sino también para entenderte mejor y prevenir que el malestar vaya a más.

Es muy habitual. Muchas personas llegan con síntomas (ansiedad, malestar, bloqueo, irritabilidad) pero sin saber el origen. No necesitas tenerlo claro: el proceso terapéutico sirve precisamente para poner palabras, sentido y comprensión a lo que estás viviendo.

La terapia no es solo hablar. Es un proceso guiado para comprender cómo funcionas, identificar patrones y aprender nuevas formas de relacionarte contigo y con los demás. El objetivo no es quedarte en el problema, sino generar cambios reales y más consciencia.

No hay una duración fija. Cada proceso es diferente y se adapta a la persona y al momento vital. Algunas personas necesitan acompañamiento durante una etapa concreta y otras prefieren un proceso más profundo. Lo importante es que el ritmo se construye conjuntamente.

Es normal tener ese miedo. En terapia no se fuerza nada ni se va más rápido de lo que la persona puede sostener. El acompañamiento es respetuoso y progresivo, priorizando siempre la seguridad emocional y el momento vital de cada persona.

No. La terapia también acompaña procesos de cambio, conflictos relacionales, duelos, etapas vitales, exigencia interna, dificultades familiares o simplemente el deseo de conocerse mejor y vivir con más coherencia.

Se acompaña a personas adultas, adolescentes y familias. Cada proceso se adapta a la etapa vital y a las necesidades específicas de la persona o del sistema familiar.

El acompañamiento en neurodivergencias tiene en cuenta el funcionamiento particular de cada persona. No se trata de “corregir”, sino de comprender cómo funciona tu mente, regular la exigencia interna y fortalecer la autoestima desde una mirada respetuosa e integradora.

La primera sesión sirve precisamente para conocernos, explicar el enfoque de trabajo y ver si encaja contigo. La relación terapéutica es clave, por eso es importante que te sientas cómoda y acompañada desde el inicio.

Al contrario. Pedir ayuda es un acto de responsabilidad y autocuidado. La terapia no te quita autonomía, sino que te ayuda a recuperarla entendiendo mejor cómo funcionas.